De por qué creo ser uno de ellos

“Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de calle en la mesa de luz, la mesa de luz en el dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle. Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle precisaba la llave de la puerta”.
Julio Cortázar
“Historias de Cronopios y Famas”
Muchas personas tienen la imperiosa necesidad de que todo les sea explicado. Yo, por mi parte, cada vez estoy más convencido que las cosas tienen que tener algo escondido e inexplicable para que nos sigan atrayendo.
Cuando voy a leer un libro o ver una película espero con deseo que el “desenlace” me deje algo insatisfecho, caso contrario la sensación de vacío me embarga. Es impagable el hecho de que te pases horas de desvelo tratando de construir tu propio final, de atar cabos para buscar resolver algo que, en el fondo, no desees que esté del todo resuelto. La idea de, como lector o como espectador, poder formar parte de una historia que te haga partícipe activo de la misma la adquirí leyendo a Julio Cortázar.
Tal parece ser que los tiempos en los que vivimos han puesto en peligro de extinción a los lectores/espectadores “activos” de los que tanto gustaba Cortázar. Nosotros también debemos formar parte de una historia, tanto como la trama misma, los personajes y sus sensaciones y las ideas del artista. Es enriquecedor poder presenciar las cosas y otorgarles nuestra personalísima visión. No quería explicar tan detalladamente el por qué del título que da vida a este blog, pero a veces es necesario dar algunas pautas para que los lectores vayan conociendo y adentrándose al mundo de este autor.
“Historias de Cronopios y Famas” es un hermoso libro en el que Cortázar dio vida a unos seres maravillosos que encarnan la esencia misma de lo que, creo yo, debería ser una persona: libre, idealista, noble y genuina que busca dotar a la sociedad de un sentido de originalidad. Rápidamente, y dejando de lado todo aquello que pueda sonar pretencioso, me identifiqué con un cronopio.
Esos seres “verdes, tibios y húmedos”, como los describe el célebre cuentista argentino, están dotados de una sensibilidad impresionante y, como yo, carecen de un sentido del orden que los hace vivir fuera del ritmo avasallante de este mundo. En contraparte, Cortázar también habla de los famas, aquellos personajes unidos al poder, autoritarios, rígidos y petulantes que quieren ordenar la vida de las personas tal como les convenga.
“Mundo de Cronopios” espera albergar una serie de artículos diversos en los que se pueda hablar de todo. Más que una forma de enseñar espero que sea una forma de sentir libremente y donde todo lo convencional quede de lado.
Comentarios » Ir a formulario
![]()
Autor: xavier
Fecha: 15/05/2008 11:59.
Autor: ignacio
y los de ariba son unos pendejos
Fecha: 29/09/2009 02:47.

